Baña: “El laboratorio que está produciendo la vacuna rusa es el que hizo la del ébola”

El investigador del CONICET especialista en historia de Rusia, Martín Baña, pasó por #Desmalezando y describió las movidas estratégicas que se abren en el plano de la lucha contra el coronavirus, y los pasos del gobierno ruso para recuperar protagonismo en la escena mundial.


Acerca de los dichos de la vacuna rusa en Argentina, Baña enfatizó que “se dijo muchas cosas sobre la vacuna rusa y yo creo que ese tipo de actitudes brotan más por el prejuicio y de la mirada esencialista que de datos concretos, porque por cómo están las investigaciones actualmente, si se desconfía de la vacuna rusa se tiene que desconfiar de las otras vacunas, no hay ningún elemento para desconfiar a priori de la vacuna rusa sobre todo teniendo en cuenta que Rusia como estado heredero de la Unión Soviética no es un país improvisado en este tipo de cuestiones, tiene una larga historia no solamente en el desarrollo de vacunas y sino también en el desarrollo científico y tecnológico y ha realizado enormes aportes al mundo”.



Además, el especialista en historia rusa señaló que en dicho país “se están gestionando cerca de 47 vacunas, pero las que más cerca están de llegar a su cometido son las que están en el Centro Gamaleya y el otro centro de investigaciones que es el Centro Véktor. El Centro Gamaleya, que produce la vacuna que el Estado Argentino acaba de comprar, es un centro que fue fundado en 1891, a modo que tiene más de 100 años de trayectoria este tipo de cuestiones, de hecho es uno de los pocos centros en el mundo que desarrollo una vacuna contra el ébola y si uno va a la historia de la Unión Soviética uno ve que la intervención de ésta en la producción de vacunas fue fundamental, por ejemplo, en el desarrollo de una vacuna contra la viruela que fue el país que más vacunas realizó en el mundo para erradicar la viruela que finalmente se logra en 1980”.



Además, Baña analizó el cambió de políticas internas producidas en la década del ‘90 en Rusia al explicar que, a partir de la toma de medidas políticas neoliberales, se generó un incremento en el desempleo y un desmantelamiento del aparato productivo en Rusia al nombrar a la elite como “nuevos ricos” o “nuevos rusos” quienes acaparaban prácticamente la totalidad de los bienes que años atrás eran de propiedad estatal. Por lo tanto, el investigador señaló que “se ha salido de esta situación a partir del año 2000 que coincide con la llegada de Vladimir Putin a la presidencia del país quien asume con dos objetivos bastantes claros que son: recomponer el rol del estado dentro del país que había quedado bastante ausente en la década del noventa y, también, reposicionar a Rusia dentro de la geopolítica mundial. Así Putin empieza a gestionar políticas apuntando a conflictos estos objetivos ayudado en esta primera década del 2000 por los precios de comoditties que eran precios que están en alza, Rusia es un país que los mayores de sus ingresos provienen de la exportación de materias primas y finalmente del gas y del petróleo de manera que cuenta con un mayor margen de maniobra para implementar sus políticos”.



De esta manera, el especialista en historia rusa mencionó que “hay cierto orgullo nacional, en algún punto Imperial, por distintos sectores sociales y corrientes políticas también hay bastante apatía con respecto a lo que sucede a nivel político lo que llamamos la alta política y que eso se pudo disimular en la década del 2000 pero también se puede ver una desilusión en el sistema democrático porque los rusos entraron el sistema democrático en la década del ‘90 y eso vino acompañado de desempleo y corrupción, de inflación, es decir, de una baja en la vida social”



Baña profundizó, también, su análisis en las políticas realizadas por el presidente de Rusia al expresar que “Putin es un político pragmático, es muy hábil. Su objetivo se basa en volver a reposicionar a Rusia en un nivel geopolítico, por algo se apresuró en anunciar la aparición de la vacuna y por algo también esta vacuna aparece con el nombre de Sputnik V, que es el satélite que llevo al espacio a dos perras y volvieron vivas marcando la innovación rusa, pero también de hito a nivel internacional. Entonces, si aparece como la primera vacuna sería un triunfo a nivel simbólico muy grande, una medalla más que se colgaría Rusia como se colocó cuando mando el primer satélite, la primera mujer al espacio o incluso con la derrota del nazismo. Putin, discursivamente, retoma un debate histórico en Rusia que tiene que ver con cierta oposición con occidente, por eso la persecución que hay sobre las diversidades sexuales, se ven como un efecto nocivo de un Occidente que ha entrado en decadencia y que permea los valores tradicionales que Rusia dice de defender. Con respecto a la oposición que hoy tiene Putin, hoy es una oposición que es bastante débil. Es muy difícil ser hoy un opositor en Rusia, es muy difícil ser un activista en Rusia, para realizar una protesta hay que solicitar un permiso al gobierno local detallando cuánta gente va a ir, de qué calle a qué calle se va a realizar y así y todo es posible que esa protesta sea no aprobada, por lo que uno se arriesga a terminar preso. En este sentido, la oposición es bastante inefectiva en este sentido”.


Redacción: Paula Serricchio


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