"Salir de Puta": un documental sobre la prostitución que mete el dedo en la llaga

La directora general y encargada del guión del documental Salir de Puta, Sofía Rocha, dialogó con Radio Con Aguante y explicó la importancia de la participación de dicho largometraje en el festival Flying Broom International Women’s Film Festival de Turquía el cual se estrenará el 2 de junio.


En primer lugar, la directora mencionó que “el documental Salir de Puta quiso abordar el debate que hay en el movimiento de mujeres, diversidades y feminismos sobre la prostitución. En el documental aparecen protagonistas de ambos lados: tenemos mujeres de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), trabajadoras sexuales; como también mujeres que son parte de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos (AMADH), que algunas están en este momento en situación de prostitución y otras no, pero ellas no consideran la prostitución como trabajo entonces luchan por que el Estado genere políticas públicas y poder trabajar de otra cosa. Nuestra idea fue exponer a través de ellas, que son las protagonistas este debate muy complejo porque hay varias posturas, pero a nosotros nos interesaba abordarlo desde el punto de vista de quienes ponen o pusieron el cuerpo todos los días, exponer sus posturas de vidas, políticas y filosóficas partiendo de una necesidad básica que es que todos tenemos que tener un ingreso para poder vivir o sobrevivir pero el debate que se dá es si es o no trabajo, si hay que reglamentarlo o no, y de varios ejes que se van abriendo en el documental está expuesto a través de ellas”.


En este sentido, Sofía Rocha relató que “este proyecto empezó en el 2018, año en el que nosotras teníamos que cursar la tesis en la carrera de Diseño de Imagen y Sonido en la UBA. Yo le propuse al grupo abordar este tema que me parecía que era necesario, y encararlo desde este punto de vista sin estereotipos, dándole lugar a las protagonistas, así que en ese año empezó toda la investigación, filmamos y empezamos a editar todo el material e hicimos un corte, después todo lo que fue 2019-2020 y este año hicimos trabajo de post-producción. Todas las complicaciones que trajo la pandemia al ser una producción independiente donde también estuvo implicado el financiamiento, costear todas las cosas para que exista esta película. El grupo de producción fuimos Sofía De Luca, Belén Nuñez, Juan Ignacio Tamagno y Victoria Mathé Leitner; somos 5 como grupo que produjo la película y después muchos tecnicxs que se fueron sumando y se fueron apropiando del documental”.


Por lo tanto, la directora general de Salir de Puta señaló que, durante el rodaje, “hubo distintas posturas en el grupo y fuimos todos conociendolas sobre todo porque se te va abriendo la cabeza escuchando las partes viendo lo que hacen, es fácil tener una opinión, pero después ves la realidad concreta. Lo básico desde el día 1 fue el ponernos en el lugar de la otra, de estas protagonistas porque la verdad sin eso, uno tenga la opinión que tenga, no podés abordar un trabajo así, dar lugar a que se expongan todas las posturas. Día a día iba cambiando no solo la forma de pensar, podemos estar en desacuerdo, pero buscábamos entender la complejidad de la vida de esas personas. Después, conociendo sus experiencias e informándonos sobre cómo es la legislación en Argentina, qué es lo que pasa en cada provincia, fuimos armando una idea más global de toda la complejidad de este tema”.


Además, Rocha enfatizó en que “creo que las cosas básicas que todxs deberíamos acordar es aceptar la realidad de que hay montones de mujeres, mujeres trans sobre todo, y más de capas bajas, que viven o sobreviven de esto y muchas realmente no tienen otra opción tangible, entonces en la Argentina no está penalizado el ejercicio autónomo de la prostitución, se considera un ejercicio de subsistencia, lo que está penalizado es el proxenetismo, que un tercero se apropie de una parte de tu trabajo porque no solamente vos trabajas sino que pones parte de tu sexualidad en función, no es lo mismo. Me parece que en ese punto no se compara con cualquier otro trabajo, hay que entender que no es lo mismo poner la sexualidad y sabiendo que la mayoría de las que están en esto son mujeres, mujeres trans y travestis y la mayoría de los clientes o prostituyentes son hombres, por lo que está la cuestión de género, la cuestión de clase y no podemos decir “bueno, igualémoslo con cualquier trabajo”, hay que entender las particularidades que tiene”.


De esta manera, Sofia definió que “el Estado debería garantizar opciones laborales y educativas para las mujeres que quieren salir de esta situación que son un montón y otro tema es tener una política real en contra de las redes de trata con fines de explotación sexual. En ese paquete básico, me parece que hay que empezar a discutir y ahí se empieza a ver si se reconoce como un trabajo o no, si se penaliza, qué opciones